martes, 1 de abril de 2008

ECONOMIA


Economía de Canadá


Siendo una opulenta sociedad industrial de alta tecnología, Canadá en la actualidad se asemeja en gran medida a los Estados Unidos con un sistema económico orientado al mercado, patrones de producción y elevados estándares de vida. A partir de la Segunda Guerra Mundial, el impresionante crecimiento de los sectores de fabricación, minería y servicios han transformado a la nación de una economía principalmente rural en una principalmente industrial y altamente urbanizada. Con autoabastecimiento energético, Canadá posee grandes depósitos de gas natural sobre la costa este y en tres provincias del oeste, junto con una gran variedad de otros recursos naturales. El Tratado de Libre Comercio entre Canadá y los EEUU (FTA) de 1989 y el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN o NAFTA) en 1994 (el cual incluye a México) han generado un dramático incremento en la integración comercial y económica de Canadá con los EEUU. Como consecuencia de estas estrechas relaciones transfronterizas, la depresión económica en los Estados Unidos del año 2001 tuvo un impacto negativo en la economía canadiense, aunque menor a lo esperado. El crecimiento real se mantuvo en un promedio del 3% entre 1993 y 2000, pero decayó en 2001. Hacia el 2003 el desempleo era elevado, con reducciones en los sectores de fabricación y recursos naturales. Canadá ha evadido satisfactoriamente la recesión económica después de 2001 y ha mantenido las tasas de crecimiento más elevadas en el grupo G8 de naciones. Con su riqueza en recursos naturales, fuerza laboral capacitada y su moderna planta de capital, Canadá disfruta ahora de sólidas perspectivas económicas.

Exportaciones a Importaciones de

País Porcentaje País Porcentaje

Estados Unidos 85,8 % Estados Unidos 60,66 %
Japón 2,14 % Unión Europea 11,56 %
China 1,25 % China 5,54 %
Unión Europea 5,08 % Japón 4,13 %
Alemania 0,75 % México 3,63 %
Otros 5 % Otros 14,48 %


Toronto, Ontario
Dos sombras surgen, sin embargo. La primera de éstas se refiere a los incesantes obstáculos que imponen las diferencias entre las regiones de habla inglesa y habla francesa, lo cual ha elevado la posibilidad de una separación de la federación. Esta continua incertidumbre crea confusión con respecto a la delegación de responsabilidades, ya sea quién sería responsable sobre la deuda canadiense, cómo serían las relaciones comerciales y otros debates. Sin embargo, al desvanecerse los temores de separación, la economía se ha vuelto más fuerte, particularmente en Quebec.
Otra preocupación de largo plazo es el temor de un flujo de profesionales hacia los Estados Unidos, atraídos por mayores salarios, menores impuestos y oportunidades de tecnologías punta. Simultáneamente un fenómeno inverso pero no completamente reconocido está ocurriendo, con un flujo de inmigrantes con educación entrando a Canadá desde fines del
siglo XX. Al igual que en muchos otros países occidentales, sin embargo, los beneficios de este fenómeno se encuentran limitados por problemas de aceptación de calificaciones extranjeras; muchos inmigrantes con educación y grandes aptitudes obtienen posiciones inferiores a sus capacidades en Canadá debido a que sus credenciales no son reconocidas por el gobierno, empleadores y otras organizaciones profesionales tales como la Asociación Médica Canadiense, la cual fuerza a doctores entrenados en el extranjero a ser sometidos a reentrenamientos extensivos para practicar en Canadá. Lo mismo ocurre con los ingenieros al tener que ser sometidos a exámenes y extensos estudios para ingresar a la Orden de Ingenieros.